Apuñalada. Así definiria cómo me hiciste sentir. Cuando mi mundo estaba construido a tu alrededor y en base a vos, me golpeaste de tal manera... Te odio. Te odio, pero no por el daño hecho, eso ya te lo perdone; odio que me hicieras darme cuenta de que no puedo estar con ningún otro hombre, porque sigo enamorada de vos. Odio que en el momento en que estábamos cara a cara, me hayas hecho derramar lágrimas delante tuyo. En ese momento me odié a mi misma, no por expresarme sino por hacerte saber que todavía me importas. Pero no me pude contener, y lo lamento. Me gustaría haber sabido que ibas a reaccionar así, entonces hubiera dado el primer paso mucho tiempo antes. ¿Cómo no te diste cuenta de cómo me herías? no creo que una persona pudiera haber estado tan ciega, y creo que no lo estabas. Y ahora me quedo acá, sola, llorando ; tratando de superar toda esta situación, tratando de seguir adelante con la tranquilidad de que aprendí algo más en mi vida y que esta vez hice que tambié...