Murió Cerati. Gustavo Adrián Cerati. Recibo la noticia y se me pianta un lagrimón. Y después surge el llanto. ¿Por qué lloro? ¿Por qué me angustio? Si Cerati ya no estaba acá. Aunque la madre le cantara al oído desde que entró en coma, aunque miles y miles de fans le mandaran buena energía, aunque todos creíamos que algún día se iba a despertar. Cerati estuvo y ya no está. ¿Por qué me pongo tan triste? ¿Será porque me hace acordar que tampoco tenemos más al Flaco? En realidad, ¿dejamos de tenerlos a Gustavo o a Luis? Se murió Cerati, pero ya se había ido hace rato. Físicamente no estaba ni va a estar. Quedan su música, sus palabras, los recuerdos de escucharlo con mi viejo o con amigos. Van a nacer nuevos fans, y está bien que eso pase, porque a Gustavo lo tenemos que amar todos. Se fue un genio, un ícono, un enorme. Nada más queda.