Cuesta aceptar que nos pasa algo con alguien. Yo siempre lo niego, Pongo excusas para no tener que contar la verdad sobre lo que siento. No tenía nada planeado. Sólo tenía miedo. No te conocía. Me dabas miedo, intriga, pero por alguna loca razón confiaba en vos. Y me arriesgué. Fue extraño cómo ambos sabíamos lo que pensaba el otro, lo que queríamos respecto a cada uno, qué expectativas queríamos, de qué manera nos podíamos relajar, qué podíamos hacer, a dónde podíamos ir. Me dejé llevar. Dejé que te dejaras llevar. Me sentí bien. Me sentí querida. Tus abrazos me contuvieron. Me sentí cómoda. No quería alejarme de tu cuerpo. Tu olor estaba en mi ropa, en mi pelo, en mis manos, en mi cara. La lluvia. Caminamos. Fuimos libres. Nos mojamos. No importaba nada. Por momentos éramos dos idiotas, haciendo idioteces, y no le dábamos importancia. No sé qué pasó. Sólo sé que lo sentimos. Sentimos. “Es lindo sentir, mostrarse vulnerable, y ser aceptado. ...