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Mostrando entradas de agosto, 2012

Solo yo se

A veces me siento mal conmigo misma por un montón de cosas que siento. Rencor, tristeza, bronca, abandono. Son sensaciones que no dependen de mi sino de alguien más. Todas tienen su raíz en algún error que alguien cometió para conmigo. Sé que alguna vez me inspirarán un libro y quizás en él incluya los males que me acongojan secretamente. Mientras tanto los mantengo en algún rincón oscuro de mi memoria, y los desempolvo ocasionalmente cuando mi cabeza se vacía de visiones futuristas y me recuerda que tengo cuentas pendientes que enfrentar y resolver para evolucionar en un ser de paz.

Sentiste alguna vez...

Si alguna vez te sentiste como si patalearas en el fondo del océano y no lograras ascender, entonces me entendés. Porque estoy rodeada de gente que no le interesa si estoy bien o mal. Porque siento que me ahogo en un llanto interno que no cesa y me obstruye las vías respiratorias y ya no puedo respirar. Me encierra en una burbuja hermética que no deja que la realidad haga lo suyo. Me siento como si viviera en una nube sin enfrentarme a nada, sin jugarmela por nada, sin conocer la grandeza que me rodea. Nada me afecta, ni para bien ni para mal. Y eso es muy aburrido y deprimente. Pero más aburrida estoy siendo yo que no hago nada para cambiarlo, más que encontrarlo problemático y manifestarlo como queja. Necesito algo que me impulse a querer encontrar una solución a cada drama que yo considero que afecta mi vida y esa paz que tanto busco y no encuentro en ningún lado.

Volver a tenerte ¿si o no?

Es infinito el punto al que puedo llegar a tenerte presente. Te sueño, te pienso, te extraño, te quiero. Nos sueño como dos amantes. Nos sueño con paz interior. Te sueño. Te sueño y te deseo abrazándome mientras reposamos dejando fluir nuestro amor, que supo ser tan enternecedor como sincero. Y por la mañana despierto con la sensación de tenerte a mi lado... cuidando mis pasos. Arruinándolos también. Quiero sentirte. Sólo cuando te tuve lejos fui consciente de la influencia que tenías en mi vida. Mientras pasábamos las horas riendo, llorando, divirtiéndonos, conociéndonos; sólo disfrutaba el momento. Y en el fondo quería que no terminara jamás, aunque sabía que alguna vez lo haría. Anhelo cada segundo que pasamos en la compañía del otro. Algunos días me desespera no poder ser completamente débil y levantar el tubo del teléfono o correr hasta tu casa y decirte que te sigo queriendo como en aquellos días. Por dentro me siento gritar y pedir que vengas a mi con el simple...

Flasheando al Flaco una vez

Viaje aeroespacial Flaco:- (cantando) "Ahí va el Capitán Beto..." Belén Francese:- ¿Cómo Beto? ¿Mi ex? ¿Cómo llegó hasta acá? F:- ¿Vos salías con el futbolista? B:- ¿Vos hablás de algo serio o de un touch and go? porque entonces tengo una listita F:- No, no importa, yo sólo cataba algo de mi poesía... B:- ¿Poesía? ¡Qué copado! Yo también soy re-poeta. ¿No leíste mi libro? Salí en  cadena nacional F:- ¿En qué te basas para pensar que hacés poesía? B:- ¡En que rima, obvio! F:- (silencio) (tararea su canción) "lalalalala por el cosmos..." B:- ¿La Cosmopolitan? ¡No me digas que la trajiste! F:- (El Flaco, atónito, mira una pequeña ventana que daba al espacio, mira a Belén y presiona el botón de expulsión) B:- ¡Ay, que malo! ¡Se fue y no me dio la Cosmo!... ¿Posta estaba Beto ahí?

Un día de buen humor

Un día de buen humor puede brindar muchas cosas lindas, buenas, gentileza. Pero en igual cantidad puede generar vómitos de ternura. Hay que tenerles cuidado y respeto tanto al buen humor como al mal humor porque en ambos podemos tomar decisiones o expresarnos de una manera que cuando nos encontremos en el humor inverso al que llevamos al momento de accionar, nos vamos a sentir descolocados o desencontrados con determinado tipo de sentimiento. Hoy tuve un día de buen humor originado en el simple hecho de comprarme zapatos, y por otro lado de haber tenido la posibilidad de comenzar una nueva etapa llena de oportunidades para hacer o avanzar en algo que por el momento es lo que más me gusta. Y este estado de ánimo me llevo a pensar en personas que no pensaba ayer por ejemplo. Pasaron por mi cabeza dos nombres, dos hombres, dos prospectos totalmente diferentes. Tienen un 'algo' que me hace querer tenerlos a mi lado mientras escribo esto, y poder mirarlos y sonreírles como s...

Mode OFF

Me siento ausente, no importa el lugar donde esté ni con quién. No pertenezco. Dejé de sentirme parte de todo. Ya no existe un lugar en el que me sienta cómoda. Todos estos últimos años giraron alrededor de mis desenamoramientos y luego en la melancolía de sentirme tan sola, tan sola... de no saber qué hacer con nada de lo que tengo en este mundo, en esta vida. Traté durante días eternos de encontrarle un por qué a mi soledad que tanto me deprime . Y ahora, de repente, escuchando canciones tristes, viviendo situaciones cotidianas, aburriéndome de cosas que antes eran de mi agrado, descubro mi problema... Todos estamos un poco solos siempre; y en la vida, si uno no se centra en sus propias cosas, se las pierde; porque al final domina el interés individual. Ya nadie respeta a nadie. Y pensando esto, me di cuenta que mi grave problema es que hace mucho, nada ni nadie me llena.  Me siento vacía.  Todo dejó de divertirme. Ya no puedo echarle la culpa a otras personas d...

Loco solterón

 El instante en el que supe que tenía la posibilidad de conocer a la persona que acababa de enamorar a mis ojos y hechizar a mi corazón, me sentí totalmente esperanzado.  Comencé a buscarla por todo el aeropuerto.  ¿Puede uno sentirse correspondido con otra persona con tan sólo haber visto su rostro?  Recorrí cada bar, cada vestíbulo, cada pasillo. No podía encontrar a la dama de cabello negro y ojos cautivantes. Confundí su vestimenta con la de otras tres mujeres, llevando mis nervios a la cima y luego la vergüenza a mis mejillas.  Resignado, luego de una hora de búsqueda, encontré a la señora 'once maletas'. La anciana me miró con una leve sonrisa en su rostro y me invitó a sentarme a su lado. Me dispuse a hacerle compañí,a porque hasta que volviera a abrirse el aeropuerto, pasarían horas.  La señora era holandesa y se quejaba de la atención al cliente del aeropuerto; y me comentó que viajaba para el casamiento de su hija. Se refería a la misma como ...

Cercano Oriente

A metros de las barrancas de Belgrano, detrás de las vías del ferrocarril y entre las calles Juramento y Arribeños se interpone un arco que abarca de vereda a vereda con unos once metros de alto y ocho de ancho, con tres niveles de tejas, mármol a la vista, una columna y dos leones de piedra tallado, que dan la bienvenida al Barrio Chino. Recorrerlo da cuenta de la variedad de extranjeros que lo albergan, ya sean taiwaneses, coreanos o japoneses; y mientras se camina se pueden escuchar al menos cinco idiomas diferentes. Predominan los colores fuertes y llamativos. Asoman faroles rojos y carteles escritos en mandarín. Todos los negocios son atendidos única y exclusivamente por chinos, quienes en términos históricos son recientes inmigrantes en la Argentina. Las aceras del barrio concentran gran cantidad de restaurantes y supermercados asiáticos, además de los negocios de baratijas, templos, herboristerías y salones de belleza a cargo de personal que no habla español, y tanto...

Espejito, espejito...

 Mi dueña se casó con un Rey que era viuda. Eran muy compañeros y amorosos entre ellos. Paseaban por el bosque, recogían manzanas juntos y conocían a las personas del castillo. Algunas veces, yo iba con ellos; aunque como tengo el poder de la predicción, siempre sabía el fin de los recorridos.  El Rey tenía una hija llamada Blancanieves. La muy traviesa era hermosa. Mi Reina siempre lo decía.  Un día, Blancanieves discutió con su padre. Se enojó con él porque no la había dejado deambular pasadas las seis de la tarde, ya que de noche eran peligrosos los alrededores del castillo. Pero la niña se escapó sin hacerle caso a su padre.  Yo veía todo, porque soy mágico. Mis poderes me permitieron seguir de cerca a Blancanieves y averiguar su paradero.  Luego de haber corrido como un ave libre, se detuvo frente a una casa que pertenecía a siete enanitos de nombres muy divertidos.  En ese momento, creí que se pondría a jugar y reír con sus nuevos amigos, cuando...

Fue luna llena

 Jamás olvidaré aquella tarde nublada de mayo.  Era un día como cualquier otro. Había trabajado toda la mañana y me encontraba sola en mi hogar. Decidí tomar un descanso, para lo que apagué el televisor y me dirigí a mi habitación. Subí las escaleras, y mientras caminaba por el pasillo del segundo piso, escuché un ruido del cuarto de huéspedes. Me sorprendí, porque era similar al ladrido de un perro. Y yo no tengo ningún tipo de mascota.  Con el objetivo de resolver el misterio, agarré un bate de béisbol que estaba en el paragüero y caminé lentamente hacia la habitación. En ese momento lamentaba vivir sola y me sentías muy desprotegida.  A medida que avanzaba, aumentaba la incógnita y la presión de no saber con qué iba a encontrarme. Se me vinieron a la mente escenas de películas de hombres lobos y mujeres asesinadas. Un gruñido respiraba detrás mío. Mis manos comenzaron a sudar y el resto de mi cuerpo temblaba. Algo sostuvo mi cabello queriendo agarrarme el ...