Voy a ir a los mismos lugares a los que antes iba con vos. Voy a caminar sola las mismas calles por las que antes paseábamos de la mano. Voy a usar esa remera que a vos tanto te encantaba y que cada vez que la usaba me hacía acordar a ese día en que la llevaba puesta cuando nos dimos el primer beso, que fue uno de los últimos. Voy a dejar de buscarte en las multitudes, o por lo menos no me pondré nerviosa si me cruzo con alguien parecido a vos. Pero voy a seguir esperando encontrarte cada vez que doble una esquina. Te voy a estar esperando. Voy a seguir viéndote en cada objeto de mi casa, en alguna prenda de ropa, en la galería de fotos de mi celular. Vas a seguir estando en mi mente. También en mi corazón.