Por momentos abandono la realidad en la que existís, pero no me conoces. Me transporto a una en la que me amas...sí, me amas. Y yo me siento cómoda con eso. Me siento bien. Creo que imaginar esta bien , si uno esta bien así. Pero llega un momento en el que en ese camino delirante tengo que parar; porque se que cuando despierte, no sólo me va a doler enterarme que no te tengo, me va a doler también saber que fui una ingenua y me creí todo; cuando para vos solo fui una conocida. Y no te culpo. Yo creé ese mundo en el que ambos nos amábamos; cuando ni siquiera habías emitido un gesto bondadoso hacia mi, ni un alago. No te culpo a vos, no me culpo a mi . Culpo al tiempo por cruzarnos y no ayudarnos a conocernos. Lo culpo porque se fue, y no me dejo hacer nada. No avancé en ningún camino, y me hizo seguir el prototipo típico de la histeria; todo porque no sabia cómo acercarme a vos. Y ese tiempo ya se fue, y me dejó sabor amargo en la vida porque me siento envejecer segundo a segundo y...