A diario observo a las personas, cualquiera que pase ante mi, y me pregunto si tendrá alguien a quien amar. Si se corresponderá con alguien. Si encontró a ese alguien. Los miro. Son indescifrables. Quiero saber si tienen eso que tanto añoro y a la vez siento tan lejos. Volvió a mi la sensación de vacío existencial. Esta vez no es sólo por el hecho de no tener una pareja, es una sensación general. Hago cosas de las cuales pocas me llenan o me hacen sentir importante. Tengo ganas de hacer otras que me hagan sentirme especial, pero no tengo el impulso. Y sin un impulso uno no hace nada. Por momentos me siento miserable, hasta que me acuerdo que no sufro desdicha alguna que me quite las ganas de estar bien. Quiero llorar, pero no puedo. Parece que todo el mal que se llevó (espero) el año 2012 lo lloré en cuotas que aún no pagué y por eso no tengo lágrimas por ahora. O algo así. Quiero reír pero me acuerdo de todo lo que siento que me falta. ¿Cómo puede ser que algo tan abstra...