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Mostrando entradas de octubre 9, 2012

No tengo más miedo porque no me da el tiempo

No se si me siento bien o mal. Me siento un poco estúpida. Pienso en él y caigo en un ascensor a máxima velocidad desde el nivel 20 al 0 golpeando fuerte todo mi cuerpo. La culpa sólo es mía, por tener la imposibilidad de dejar que las cosas fluyan en mi vida. No soporto la idea de volver a estar inquieta, casi aniquilando cada pedazo de mi integridad pensando en qué es y qué no es . Resulta que estoy asustada . No quiero lastimar ni quiero que me lastimen. Con los sentimientos no se juega ; por eso los oculto en una caja extremadamente bloqueada para cualquier persona del exterior. Tengo mis motivos. Tengo muchos miedos también. Tengo ganas de no tenerlos.

Separarme de mi mente

Yo y mi manía de querer llenar mi vacío existencial con personas. No quiero pensar, pero no puedo evitarlo. Sentirme bien me duró una hora, en la que el poder de la ilusión le ganaba al poder de la mente. Pasada esa hora sólo me quedó sacar conclusiones. Definitivamente no se qué quiero hacer o decir. No se qué busco. Estabas a mi lado y por momentos te sentí muy lejos, como si no estuviéramos en el mismo mundo ni en el mismo espacio. Me dejé llevar por el momento. Por primera vez no quiero apurar nada. No quiero apurar a la vida. Pero, ¿estaré evitando lo inevitable? No soy de callarme y sé que en algún momento no voy a soportar tenerte o no tenerte. Los extremos son malos. Por favor no me digas que no. Nada de lo que digo es tan 'así', pero no dejo de sentirme reemplazable. Triste. Otra vez soy yo. Otra vez en la misma. No quiero que sea una de esas veces de las que tengo que aprender de un error. ¿Cómo saber si lo estamos haciendo bien? Nadie sab...

Estás acá

En esta madrugada de insomnio, en mi mente sólo estás vos. Cada uno conoce lo justo y necesario de la vida del otro y la forma de actuar en ella.  Aún así, con palabras cruzadas, nadie nos entiende más. Hoy, vos sos mi inspiración. Toda le energía decaída que tuve estos días, se transforma en buena vibra si te pienso. Recuerdo tus palabras y el insomnio no tiene desperdicio alguno. Aquí, conmigo; te siento. Te siento y te contemplo. Ser de otra galaxia, estás cerca, muy cerca. Mis labios susurran tu nombre y todo en mí vuelve a su lugar. No es atracción física. Es inteligencia y sensacionalidad hacia el otro. Tu ser me calma.

Un viaje. Un mar.

Una canción. Un tono de voz. Un sonido que inmediatamente le hace recordar a esa persona que conoció en su último viaje. Había empezado por preparar un bolso que contuviera lo necesario como para poder estar cómoda vestida y sentirse una mujer bella durante sus días fuera de su hogar. También metió en el bolso material de lectura para no aburrirse en caso de estar sola. Cargó además la batería de su celular para contar con el medio que fue siempre su cable al más allá: la música. Metió el bolso en el auto y comenzó un viaje hasta la playa, que duró seis horas.  En esas horas se preguntó qué cosas estaba dejando atrás y con qué otras se iba a encontrar. El viaje en el auto terminó, y ya estaba ahí, tocando el arena con los dedos de sus pies, sintiendo el viento chocar brutalmente con su rostro, desarreglando cada mecha de su cabello. No era la primera vez que sus ojos presenciaban inmensa belleza. Era el mismo mar de siempre. Pero esta vez ella era diferente. P...

El tiempo se salva

Pará. Dejá de hacer lo que estabas haciendo. Dejá de pensar pavadas y pensá cómo cambia todo con el tiempo. Fuerte, ¿no? Todos los días se escucha a alguien que dice "che, cómo pasa el tiempo, mirá vos". Y sí, el tiempo vuela. Pero lo importante acá es qué hacemos nosotros con el tiempo que nos toca vivir. En lo personal, el tiempo que viví y las decisiones que tomé, me enseñaron muchas cosas mientras me quitaban otras. Si hoy tuviera que decir qué es lo que más siento que el tiempo -y no el viento. se llevó, no puedo dejar de mencionar: una mejor amiga, que era una hermana también; un hombre (que resultó no tener nada de uno); un 'amor de mi vida' que me llenó de problemas la mente; esos problemas; y el miedo a morir. Mientras todo eso se iba, venían cosas nuevas, buenas y/o malas. Pero todas me cambiaron, me hicieron crecer y conocer una realidad. Mi realidad. Lo importante de todos estos cambios es que yo sigo siendo la misma de siempre, con más leccion...

Cualquier cosa es posible viniendo de mi

¿Cómo puede ser que le tenga bronca a alguien que no me hace nada? ¿En qué cabeza entra la idea de hacer responsable a otra persona de un faltante nuestro? Tengo ganas de llorar, y no me sale ni la más mínima lágrima; porque la tristeza me dura dos segundos, hasta que recuerdo que lo que tengo es bronca hacia mí misma porque no aprendo más. No dejo de ilusionarme con las personas que apenas conozco. Imagino amor hasta en los lugares, situaciones o personas impensables. ¿Cómo se puede querer algo que no tiene sentido querer quererlo? Y hablo de querer como desear, anhelar. No entra en ninguna mente brillante de una persona normal e inteligente y digna el hecho de culpar a otros de algo que ni siquiera yo hago conmigo ni con nadie. Porque para que nos quiera, tenemos que querer. Y principalmente, QUERERNOS . Para que nos hablen con amor , tenemos que transmitirlo. Y para conseguir algo complicado, hay que arriesgarse . Son como las leyes de la selva. O algo así.

Es una forma

Siempre apunto a mi pobre experiencia de vida. Por eso pienso a veces que tener un novio me cambiaría algo en la forma de ser, pensar o vivir. Me doy cuenta que siempre escribí sobre ilusiones , nunca nada fue real. Sólo mis sentimientos, siempre mediados por vuelos en las nubes más altas que alguien pueda imaginar.

Lo ama cada vez que lo ve

No estoy enamorada de él. Ya estuve enamorada antes y se que enamorarse es algo diferente a lo que me pasa. Si estuviera enamorada, lo trataría con cariño y me desviviría por hablarle. En cambio con él me transformo en la persona más acosadora del mundo. Pero en el buen sentido, si es que hay uno. Me encanta todo. Me produce ternura tu manera de combinar tu atuendo. Me fascina mirarte hacer gestos, caras o decir palabras estúpidas u horribles. Me provoca tirarme encima tuyo, abrazarte y pedirte que hables y hables hasta más no poder. Está clarísimo que una de las cosas que me encantan en este mundo, es TU VOZ. Si algo que me gustaría hacer si todo fuera a desaparecer, sería escucharte cantar. O arrancarte las cuerdas vocales. Y seguramente él no sabe que mientras compartimos un aula y camina, habla, vive como si nada; lo stalkeo desde un rincón.