Yo no me explico por qué te sigo buscando. Por qué, si ya nos perdimos. Lo que nos unía se cortó, se perdió en la inmensidad del universo y no quiere volver. ¿Va a volver? Por qué te sigo buscando, si nos mudamos de planeta, no lo sé. Por qué seguir insistiendo sobre lo que fue y no pudo ser. Yo me pregunto qué nos lleva a llamarnos con la mente. Qué nos hace dedicarnos melodías desenfrenadas sobre ese amor que sólo pudo ser pelea, no lo sé. Por qué hoy no estás acá, y por qué yo no estoy allá, tampoco lo sé. Busco en la gran caja de verdades y mentiras que es mi cabeza, pero no encuentro respuesta a esta estupidez. Dónde estás, no lo sé. Dónde estoy, no lo sabés. Si te perdí, si me perdiste, vaya uno a saber...