Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2014

Con vos

Qué lindo que es estar al lado tuyo dormir juntos compartir los mismos sueños y la misma paz que me abraces y me hagas sentirme tuya y de nadie más

Oscuridad

Eras mi luz Aún en el día, eras mi luz Ahora mi vida se apagó El amor se fue, no existe más en mi Me gustaría saber dónde te ocultás En qué tiempo debo buscarte Iría por vos hasta el fin del mundo Recorrería calles extrañas buscándote en cada esquina, con tal de que aparezcas Te espero Necesito saber cuánto tiempo más pasará hasta que pueda tenerte de nuevo, a mi lado, en mi lecho Ya no aguanto La luz se apagó Y se me apaga la vida

Despedida

Terminamos de la misma forma en que pensamos un día que algo había empezado. Fue un día de lluvia. Nos miramos. Según decías vos, "pasó de todo entre nosotros". Por lo menos dijiste eso y lo creí. Después te idealicé. A veces pienso que todo hubiera sido mucho más fácil si hubieses querido amarme. En realidad, hubiera sido más fácil para mí. Como la mayoría de los amoríos que acontecen en mi vida, el nuestro duró poco. Al parecer, no querías quererme. Las cosas entre nosotros no pudieron ser normales. Tu indecisión e inmadurez hicieron de nuestra historia algo así como una estrella fugaz. Te pienso y te veo en el tiempo. Sos algo lejano. No estás. Recuerdo que la última vez que nos vimos, me pediste que te escribiera algo. Y yo pensé: "Qué iluso, ya te dediqué varias horas de pensarte, que terminaron en un papel..." Y acá estoy, por vigésima vez en el año (que recién comienza) escribiendo en tu nombre, anhelando lo que no fue ni será, pensando en qué pasa...

No estás

Como un suspiro cansado Una caminata pesada Una ráfaga de viento en invierno El frío que no cesa con abrigo... Así de triste te pienso Así de poco te siento Y lejos, muy lejos. Vos, Señor "sin plata" Que vas con la frente alta y el autoestima baja Me hacés suspirar, sí. Te veo pasar y me tiembla el alma... "¿Cómo puede ser tan soberbio, tan egoísta y tan poco; y aún así -sin saberlo- tenerme a sus pies?", pienso.

Noche

Estás acá. Apago la luz. Ambos estamos desnudos. Despojados de todo. Siento tu piel, tu calor, tu olor. Tu cara roza mi cuerpo y recorre cada parte de mi. Me hace temblar. Tus ojos están cerrados. Yo te miro. Sonreís. Los minutos se hacen horas y sólo somos dos cuerpos en una cama. No hay nada más allá afuera. Ahora, me acariciás. Ternura. Cariño. Yo... yo, tonta, me creo afortunada. Y sonrío. Cierro los ojos. Y entonces, despierto.