13 de oct, 2012 En el salón de baile del Club de Jubilados “El Guillonense” ubicado sobre la calle Fader casi esquina Boulevard Buenos Aires, Luis Guillón, se dictan clases de tango cada jueves desde hace nueve años en el horario de ocho de la noche hasta las nueve, en el cual la gente se prepara para milonguear hasta las doce. En este espacio familiar y acogedor, quince parejas de variadas edades apasionadas por el tango y su significación nacional, comienzan a arrimarse a la pista al son del dos por cuatro, con el fin de comenzar a moverse coordinando sus pasos con la conexión hacia su compañero o compañera. Las letras de la milonga suelen ser picarescas y una de las cosas más importantes del ritmo es la pasión . La mujer milonguera suele asistir sola a la milonga y acomodarse en una mesa con otras milongueras o amigas, porque de modo contrario nadie la sacaría a bailar si estuviera acompañada por un hombre. En Argentina hay un código muy estricto: nadie saca a bail...