No quiero perderme. Me encontré en vos, y no se hasta cuando me voy a poder quedar acá. Así. No creo que esto pueda durar mucho. Me dijiste cómo sos. Te dije cómo soy. Nos dijimos cómo somos. ¿Alcanza? Me alcanza por unos días... hasta que empiece a necesitarte. ¿Por qué tengo que necesitarte? No quiero necesitarte. Ni a vos, ni a nadie. No puedo dejar de pensar en cómo pensas de mi. Te importo. Me importás. Te admiro. Pero tenés tu vida, muy armada. Por lo menos más que la mía. No se cómo podría hacer para volver a encontrar a alguien así. No voy a poder. No puedo sacarte de mis días, de las horas. Los minutos pasan raros. Ni lentos ni rápidos. Raros. ¿Acaso no soy suficiente yo misma, para mí misma? Ya no lo se. Lo único que sí se es que siento que me encontré en vos, en tu alma, en tu ser, en tu todo. Me encontré y no me quiero volver a perder.