Me siento delante de la computadora a mirar por un rato la pantalla. Esta es una era tecnológica, así que a veces se me da por abandonar la lapicera y el papel, y escribir a través de este aparato, mientras escucho a Sabina desde la tablet. Ruego porque no se me corte el wifi. Y pienso. Tengo en mi mente un hecho, un problema y su causa. Todo involucra una persona. Le presto atención a "19 días y 500 noches". Pienso en eso que pasó hace tiempo y nunca supe por qué ni cómo terminó. Me muerdo las uñas; jamás me las comí. Y pienso. Ahora suena "Y sin embargo"... y me quejo de mi misma por estar pensando en algo del pasado, que no tuvo ni tendrá futuro. "Cuando duermo sin tí, contigo sueño", canta Joaquín y cuenta la historia de muchos, hoy mia. Cada tanto venís a mi mente. El sabor amargo que dejó lo nuestro, renace a veces para recordarme que arruiné algo por querer siempre más y nunca menos, por no querer conformarme. No sé si está mal o está bien. Sé qué h...