Jésica estaba un poco cansada del humo. Los ojos le lloraban. La naríz le picaba. La gente le pedía a gritos, en medio del ruido que los rodeaba, que por favor le diera uno. Según ella, vendió 'más o menos', desde las ocho horas que hace que está instalada allí. Vino desde Claypole. Salió a las cinco de la mañana para poder ubicarse en un lugar cómodo en la Plaza. El transporte público es su amigo hace más de nueve años y hoy no le falló, viajó con normalidad como si fuera un día más de sacrificio en la semana. A ella no le importa el estado del clima, siempre la van a ver afuera de las canchas de fútbol, como la de Independiente en Avellaneda. Sigue a Independiente desde que tenía 12 años. Y hoy no era un día para dudar en salir a trabajar. Encargó a un carnicero amigo ruedas y ruedas de chorizos.Indica que es infinita la cantidad, porque hoy se podía esperar cualquier cosa. Habla de la gente. De esa que se detiene de a grupos a pedirle mercadería, ya sea las once de la ma...