Por momentos abandono la realidad en la que existís, pero no me conoces. Me transporto a una en la que me amas...sí, me amas. Y yo me siento cómoda con eso. Me siento bien.
Creo que imaginar esta bien, si uno esta bien así. Pero llega un momento en el que en ese camino delirante tengo que parar; porque se que cuando despierte, no sólo me va a doler enterarme que no te tengo, me va a doler también saber que fui una ingenua y me creí todo; cuando para vos solo fui una conocida. Y no te culpo.
Yo creé ese mundo en el que ambos nos amábamos; cuando ni siquiera habías emitido un gesto bondadoso hacia mi, ni un alago. No te culpo a vos, no me culpo a mi. Culpo al tiempo por cruzarnos y no ayudarnos a conocernos. Lo culpo porque se fue, y no me dejo hacer nada. No avancé en ningún camino, y me hizo seguir el prototipo típico de la histeria; todo porque no sabia cómo acercarme a vos. Y ese tiempo ya se fue, y me dejó sabor amargo en la vida porque me siento envejecer segundo a segundo y se que vos envejeces con otra.
Se que estas con otra, porque te vi. Te vi en esa esquina en la que tanto nos gustaba sentarnos a mirar el cielo y a escuchar música...¿te acordas que nos gusta la misma música?.
Te vi en nuestra esquina, aunque ahora es tuya y de ella. Estabas sonriendo y me sorprendí. No porque sonrieras, sino por el tipo de sonrisa que emitías. Te conozco, y conozco esa mirada tuya. Al instante me di cuenta de que tu sonrisa era para fingir felicidad.
Pero también pasaba yo por ahí. Estaba con otro, y me viste. Y ambos nos dimos cuenta de que estábamos con otros, para jugar a la felicidad...¿que es la felicidad?. Algo que teníamos juntos...creo. Por miedo a quedar solos, ambos intentamos rehacer nuestras vidas.
Te salude desde lejos y lo único que hiciste fue mirarme con cara de asombro e irte por el camino por el que venias. Como si no me conocieras, como si yo me hubiera confundido de ser humano! intente seguirte con la vista a medida de que te alejabas. Reconocí tu silueta, estaba segura de que eras vos. Caminabas de su mano, de la misma manera en que lo hacías conmigo.
Mas tarde, esa noche, llame a tu casa y me dijiste que no sabias quién era yo. Te dije que cómo podías ser tan mala persona como para hacerte el indiferente de esa manera, que con todo lo que habíamos pasado juntos te burlabas así de mi. Vos solo repetías una y otra vez que no tenias idea de qué estaba hablando; y finalizando la conversacion, me trataste de loca y me dijiste que si seguía molestando, llamarías me denunciarias por acoso. Me cortaste el teléfono, y lo único que hice fue pensar en que no había posibilidades de que fuera otro Vos, con tu mismo teléfono y tu misma voz. Entonces ahí me di cuenta de que quizás tenias razón, de que quizás esa tarde, en esa esquina, con esa otra, eras vos, ese hermoso sujeto de mi imaginacion.
Tomaste un poco de amor, y te diste la vuelta. Así, como si nada hubiera ocurrido, insertaste tu veneno en mi sangre y me dejaste padeciendote en la nada. No lamento haber sido tuya, lamento que no seas mio. Solo puedo conformarme con pensarte. Debo rehacer mi vida sin ti. Y es un cambio. Porque toda mi vida se basaba en ti, y ahora ya no estas a mi lado. Debo crecer rápidamente, sin objeciones, sin reproches, sin arrepentimientos.
Me centro en la realidad que me pertenece, y vos no estas en ella.
Antes eras mi realidad, pero solo en mi imaginacion. Todo era producto de ella. Tu voz grave, tu sonrisa, tus ojos claros, tu silueta, tu sombra, tu caminar...estaba todo en mi mente, todo en mis deseos. Yo te deseaba, pero vos a mi no. Y ahora me quedo con esta realidad que tengo pero no deseo; porque vos no estas.
Solo espero que me entiendas. Quiero que me recuerdes, aunque haya sido corto el plazo de la confusión.
Lo único que hago es pensar en vos, pensar en mi, pensar en la vida. Duermo. Duermo mucho. Duermo para escaparme de esto que para mi es irrealidad, esto que algunos llaman "mundo real". Trato de descansar; y de soñarte, de volver a MI realidad.
Creo que cada uno tiene su propio mundo, no el que todos conocen. Me apoyo en creer que si cada uno crea su realidad, y con ella es feliz, ¿que problema hay con eso? ¿acaso me van a decir loca por querer lo mejor para mi? Porque aunque no tengo bien claro qué hacer, sí se lo que no quiero ser.
¿Mi anterior idea de felicidad era completamente ridícula? para nada, no para mi. No me arrepiento de haberme equivocado al pensar que me haría bien imaginar un poco. No voy a olvidar jamas el amor imaginario que tuve...que creo que en otra realidad paralela, sí lo era. Vos eras mi amor.
Creo que imaginar esta bien, si uno esta bien así. Pero llega un momento en el que en ese camino delirante tengo que parar; porque se que cuando despierte, no sólo me va a doler enterarme que no te tengo, me va a doler también saber que fui una ingenua y me creí todo; cuando para vos solo fui una conocida. Y no te culpo.
Yo creé ese mundo en el que ambos nos amábamos; cuando ni siquiera habías emitido un gesto bondadoso hacia mi, ni un alago. No te culpo a vos, no me culpo a mi. Culpo al tiempo por cruzarnos y no ayudarnos a conocernos. Lo culpo porque se fue, y no me dejo hacer nada. No avancé en ningún camino, y me hizo seguir el prototipo típico de la histeria; todo porque no sabia cómo acercarme a vos. Y ese tiempo ya se fue, y me dejó sabor amargo en la vida porque me siento envejecer segundo a segundo y se que vos envejeces con otra.
Se que estas con otra, porque te vi. Te vi en esa esquina en la que tanto nos gustaba sentarnos a mirar el cielo y a escuchar música...¿te acordas que nos gusta la misma música?.
Te vi en nuestra esquina, aunque ahora es tuya y de ella. Estabas sonriendo y me sorprendí. No porque sonrieras, sino por el tipo de sonrisa que emitías. Te conozco, y conozco esa mirada tuya. Al instante me di cuenta de que tu sonrisa era para fingir felicidad.
Pero también pasaba yo por ahí. Estaba con otro, y me viste. Y ambos nos dimos cuenta de que estábamos con otros, para jugar a la felicidad...¿que es la felicidad?. Algo que teníamos juntos...creo. Por miedo a quedar solos, ambos intentamos rehacer nuestras vidas.
Te salude desde lejos y lo único que hiciste fue mirarme con cara de asombro e irte por el camino por el que venias. Como si no me conocieras, como si yo me hubiera confundido de ser humano! intente seguirte con la vista a medida de que te alejabas. Reconocí tu silueta, estaba segura de que eras vos. Caminabas de su mano, de la misma manera en que lo hacías conmigo.
Mas tarde, esa noche, llame a tu casa y me dijiste que no sabias quién era yo. Te dije que cómo podías ser tan mala persona como para hacerte el indiferente de esa manera, que con todo lo que habíamos pasado juntos te burlabas así de mi. Vos solo repetías una y otra vez que no tenias idea de qué estaba hablando; y finalizando la conversacion, me trataste de loca y me dijiste que si seguía molestando, llamarías me denunciarias por acoso. Me cortaste el teléfono, y lo único que hice fue pensar en que no había posibilidades de que fuera otro Vos, con tu mismo teléfono y tu misma voz. Entonces ahí me di cuenta de que quizás tenias razón, de que quizás esa tarde, en esa esquina, con esa otra, eras vos, ese hermoso sujeto de mi imaginacion.
Calzabas justo en el molde de mi hombre perfecto, ese con el que sueño siempre, ese que extraño sin conocer, ese que me invento día a día, el que busco por las calles como una loca; el que creí encontrar ese viernes gris de mayo.
Tomaste un poco de amor, y te diste la vuelta. Así, como si nada hubiera ocurrido, insertaste tu veneno en mi sangre y me dejaste padeciendote en la nada. No lamento haber sido tuya, lamento que no seas mio. Solo puedo conformarme con pensarte. Debo rehacer mi vida sin ti. Y es un cambio. Porque toda mi vida se basaba en ti, y ahora ya no estas a mi lado. Debo crecer rápidamente, sin objeciones, sin reproches, sin arrepentimientos.
Me centro en la realidad que me pertenece, y vos no estas en ella.
Antes eras mi realidad, pero solo en mi imaginacion. Todo era producto de ella. Tu voz grave, tu sonrisa, tus ojos claros, tu silueta, tu sombra, tu caminar...estaba todo en mi mente, todo en mis deseos. Yo te deseaba, pero vos a mi no. Y ahora me quedo con esta realidad que tengo pero no deseo; porque vos no estas.
Solo espero que me entiendas. Quiero que me recuerdes, aunque haya sido corto el plazo de la confusión.
Lo único que hago es pensar en vos, pensar en mi, pensar en la vida. Duermo. Duermo mucho. Duermo para escaparme de esto que para mi es irrealidad, esto que algunos llaman "mundo real". Trato de descansar; y de soñarte, de volver a MI realidad.
Creo que cada uno tiene su propio mundo, no el que todos conocen. Me apoyo en creer que si cada uno crea su realidad, y con ella es feliz, ¿que problema hay con eso? ¿acaso me van a decir loca por querer lo mejor para mi? Porque aunque no tengo bien claro qué hacer, sí se lo que no quiero ser.
¿Mi anterior idea de felicidad era completamente ridícula? para nada, no para mi. No me arrepiento de haberme equivocado al pensar que me haría bien imaginar un poco. No voy a olvidar jamas el amor imaginario que tuve...que creo que en otra realidad paralela, sí lo era. Vos eras mi amor.
Comentarios
Publicar un comentario