Es infinito el punto al que puedo llegar a tenerte presente.
Te sueño, te pienso, te extraño, te quiero.
Nos sueño como dos amantes.
Nos sueño con paz interior.
Te sueño.
Te sueño y te deseo abrazándome mientras reposamos dejando fluir nuestro amor, que supo ser tan enternecedor como sincero.
Y por la mañana despierto con la sensación de tenerte a mi lado... cuidando mis pasos. Arruinándolos también.
Quiero sentirte.
Sólo cuando te tuve lejos fui consciente de la influencia que tenías en mi vida.
Mientras pasábamos las horas riendo, llorando, divirtiéndonos, conociéndonos; sólo disfrutaba el momento. Y en el fondo quería que no terminara jamás, aunque sabía que alguna vez lo haría.
Anhelo cada segundo que pasamos en la compañía del otro.
Algunos días me desespera no poder ser completamente débil y levantar el tubo del teléfono o correr hasta tu casa y decirte que te sigo queriendo como en aquellos días.
Por dentro me siento gritar y pedir que vengas a mi con el simple objetivo de enredarte en mis brazos para siempre.
Pero en ese instante en el que mi vida se pinta de rosa, todo se vuelve invierno otra vez y recuerdo que nuestra distancia sigue en pie, por tu culpa y por mi orgullo.
Te sueño, te pienso, te extraño, te quiero.
Nos sueño como dos amantes.
Nos sueño con paz interior.
Te sueño.
Te sueño y te deseo abrazándome mientras reposamos dejando fluir nuestro amor, que supo ser tan enternecedor como sincero.
Y por la mañana despierto con la sensación de tenerte a mi lado... cuidando mis pasos. Arruinándolos también.
Quiero sentirte.
Sólo cuando te tuve lejos fui consciente de la influencia que tenías en mi vida.
Mientras pasábamos las horas riendo, llorando, divirtiéndonos, conociéndonos; sólo disfrutaba el momento. Y en el fondo quería que no terminara jamás, aunque sabía que alguna vez lo haría.
Anhelo cada segundo que pasamos en la compañía del otro.
Algunos días me desespera no poder ser completamente débil y levantar el tubo del teléfono o correr hasta tu casa y decirte que te sigo queriendo como en aquellos días.
Por dentro me siento gritar y pedir que vengas a mi con el simple objetivo de enredarte en mis brazos para siempre.
Pero en ese instante en el que mi vida se pinta de rosa, todo se vuelve invierno otra vez y recuerdo que nuestra distancia sigue en pie, por tu culpa y por mi orgullo.
Comentarios
Publicar un comentario