En los momentos más difíciles que me tocan vivir, son en los que me doy cuenta de quienes son las personas que en realidad si quisieron decirme desde el fondo de su corazón "contá conmigo".
Desafortunadamente uno siempre entra en la cuenta de que la sinceridad no abunda, y que los versos son muchos más que las verdades.
Un amigo siempre es necesario para poder sentirnos orgullosos de nosotros mismos, por el simple hecho de ser un tipo de persona que otra buscó y encontró.
Podemos hacer que alguien sonría, se sienta felíz, se seque las lágrimas de las mejillas, nos haga divertirnos y pasar momentos espléndidos.
Nos sentimos parte de una relación que creemos jamás terminará. Que durará mientras ambos sepan recordar al otro.
Pero es complicado pensar en paz cuando uno necesita de un compañero fiel.
Una persona a la que cuando pase algo, por más minímo que sea pueda levantar el teléfono y decir: "Mi amor, te necesito, todo está mal".
Y no hay nadie ahi.
Nadie que me pueda asegurar un buen porvenir, ni que me diga que me ama y que pase lo que pase, va a estar para mi.
No tengo un novio que esté pendiente de mis estados de ánimo, de mis bipolares cambios en él, ni de las mil y una histeriqueadas que acarreo.
Y lo deseo, con toda el alma. Quiero alguien que piense en mi con el mayor amor del universo.
Es hora de poder sentirme bien, y sentir que hay alguien que me corresponde.
Una mitad, o una parte entera que me pertenezca y permanezca conmigo de por vida.
O por lo menos durante el tiempo que dure el amor.
Quiero saber si las cosas van a mejorar. Quiero saber si lo bueno llegará.
Desafortunadamente uno siempre entra en la cuenta de que la sinceridad no abunda, y que los versos son muchos más que las verdades.
Un amigo siempre es necesario para poder sentirnos orgullosos de nosotros mismos, por el simple hecho de ser un tipo de persona que otra buscó y encontró.Podemos hacer que alguien sonría, se sienta felíz, se seque las lágrimas de las mejillas, nos haga divertirnos y pasar momentos espléndidos.
Nos sentimos parte de una relación que creemos jamás terminará. Que durará mientras ambos sepan recordar al otro.
Pero es complicado pensar en paz cuando uno necesita de un compañero fiel.Una persona a la que cuando pase algo, por más minímo que sea pueda levantar el teléfono y decir: "Mi amor, te necesito, todo está mal".
Y no hay nadie ahi.
Nadie que me pueda asegurar un buen porvenir, ni que me diga que me ama y que pase lo que pase, va a estar para mi.
No tengo un novio que esté pendiente de mis estados de ánimo, de mis bipolares cambios en él, ni de las mil y una histeriqueadas que acarreo.
Y lo deseo, con toda el alma. Quiero alguien que piense en mi con el mayor amor del universo.
Es hora de poder sentirme bien, y sentir que hay alguien que me corresponde.
Una mitad, o una parte entera que me pertenezca y permanezca conmigo de por vida.
O por lo menos durante el tiempo que dure el amor.
Quiero saber si las cosas van a mejorar. Quiero saber si lo bueno llegará.

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