"¡Oleeeeee ole ole oleeeeeeeeeeeee novioooooooooo noviooooooooo!"
Esa, es la cancioncita que se repite en la cabeza de una muchacha enamoradiza con cada persona de sexo masculino que le dice HOLA con tono tierno y ojos amables.
Porque cada vez que veo un hombre que a mis ojos es atractivo, me imagino la historia de mi vida y cada situación y momento que podríamos vivir juntos.
Ultimamente trato de desenamorarme de un antiguo amor, pero la verdad es que me cuesta mucho olvidarlo.
Era más adolescente que ahora, joven, muy joven, y con mucha vivencia en las nubes.
No me imaginé un noviazgo juntos, me imaginé hasta el nombre de nuestros hijos, dónde podríamos vivir, los viajes que íbamos a hacer, las peleas que íbamos a llorar y los reconciliamientos que íbamos a repetir una y otra vez.
¿Por qué dejo que me siga haciendo tanto daño?
¿Por qué cada vez que conozco a alguien siento que no es normal, ni atractivo, ni inteligente?
¿Por qué tengo que comparar a cada pretendiente con ese antiguo amor que nunca fue más que dolor?
Lo saqué de mi cabeza, pero no del corazón. Inconscientemente sigo haciendo un análisis de los pro y los contra teniendo en cuenta a mi gran primer amor, aunque en el fondo quiera tratar de enamorarme de nuevo. Pero no puedo si sigo amando a alguien, que para hacer más triste este texto, tengo que agregar que ni me ama ni me amará.
Cada tanto sueño con él y me quedo pensándolo todo el día. Y es por lo menos una vez por mes que mi subconsciente me recuerda por qué estoy sola.
Es como si me dijera: "Nena, no estás sola porque tu vida es un asco y te deprime; estás sola porque querés; porque no aprendés a conocerte y porque no dejás de amar al idiota que te dejó cual trapo de piso de Cenicienta".
Y ahí vuelvo a quedarme sin respuestas, cuando pensé que ya había resuelto todos mis problemas.
Me vuelvo a acordar de vos. Vuelvo a lamentarme.
Esa, es la cancioncita que se repite en la cabeza de una muchacha enamoradiza con cada persona de sexo masculino que le dice HOLA con tono tierno y ojos amables.
Porque cada vez que veo un hombre que a mis ojos es atractivo, me imagino la historia de mi vida y cada situación y momento que podríamos vivir juntos.
Ultimamente trato de desenamorarme de un antiguo amor, pero la verdad es que me cuesta mucho olvidarlo.
Era más adolescente que ahora, joven, muy joven, y con mucha vivencia en las nubes.
No me imaginé un noviazgo juntos, me imaginé hasta el nombre de nuestros hijos, dónde podríamos vivir, los viajes que íbamos a hacer, las peleas que íbamos a llorar y los reconciliamientos que íbamos a repetir una y otra vez.
¿Por qué dejo que me siga haciendo tanto daño?
¿Por qué cada vez que conozco a alguien siento que no es normal, ni atractivo, ni inteligente?
¿Por qué tengo que comparar a cada pretendiente con ese antiguo amor que nunca fue más que dolor?
Lo saqué de mi cabeza, pero no del corazón. Inconscientemente sigo haciendo un análisis de los pro y los contra teniendo en cuenta a mi gran primer amor, aunque en el fondo quiera tratar de enamorarme de nuevo. Pero no puedo si sigo amando a alguien, que para hacer más triste este texto, tengo que agregar que ni me ama ni me amará.
Cada tanto sueño con él y me quedo pensándolo todo el día. Y es por lo menos una vez por mes que mi subconsciente me recuerda por qué estoy sola.
Es como si me dijera: "Nena, no estás sola porque tu vida es un asco y te deprime; estás sola porque querés; porque no aprendés a conocerte y porque no dejás de amar al idiota que te dejó cual trapo de piso de Cenicienta".
Y ahí vuelvo a quedarme sin respuestas, cuando pensé que ya había resuelto todos mis problemas.
Me vuelvo a acordar de vos. Vuelvo a lamentarme.
Comentarios
Publicar un comentario