¿Cómo darse cuenta de cuándo algo es suficiente?
Las relaciones entre las personas se abren un día y se cierran otro; y si tenés suerte no tienen final.
Todos buscamos el final felíz o conformista.
Pero lo que no sabemos es a qué reglas pegarnos al momento de hacer cosas por esa otra persona que nos interesa.
No sabemos cuándo ya no da para más.
Llega un momento en el que la dignidad es nula y el orgullo está sepultado en el subsuelo más tenebroso de la tierra.
No se. Te juro que no se.
No se cómo darme cuenta si lo que estoy haciendo está bien o mal. Me excuso con que en el momento lo siento y por eso lo hago.
Hace más de una semana que me dí cuenta que esta nueva persona se iba a transformar en un recuerdo.
Ya no creo que nada pase.
No creo que nuestras vidas se vuelvan a cruzar, y menos nuestros corazones.
No me cabe duda de que hice lo que pude para dejar en claro que yo sí estaba interesada; y reconozco que me costó y me salió caro aceptar que de tu parte no era lo mismo.
No más tus ojos ni tu mirar. Ni tampoco de tu voz ni tus palabras.
No más encuentros casuales ni causales.
No más recorridos por los pasillos esperando encontrarte.
No más excusas para hablarte.
Nos más de vos y yo.
Otra vez vuelvo a creer que las palabras se las lleva el viento y las promesas no son nada para los demás.
Me duele.
Me hace acordarme que estoy sola, aunque por lo menos trato. No es fácil, pero trato.
Intento ser yo junto a otro alguien.
Por ahora no me sale.
Quizás no es lo mío buscar.
Las relaciones entre las personas se abren un día y se cierran otro; y si tenés suerte no tienen final.
Todos buscamos el final felíz o conformista.
Pero lo que no sabemos es a qué reglas pegarnos al momento de hacer cosas por esa otra persona que nos interesa.
No sabemos cuándo ya no da para más.
Llega un momento en el que la dignidad es nula y el orgullo está sepultado en el subsuelo más tenebroso de la tierra.
No se. Te juro que no se.
No se cómo darme cuenta si lo que estoy haciendo está bien o mal. Me excuso con que en el momento lo siento y por eso lo hago.
Hace más de una semana que me dí cuenta que esta nueva persona se iba a transformar en un recuerdo.
Ya no creo que nada pase.
No creo que nuestras vidas se vuelvan a cruzar, y menos nuestros corazones.
No me cabe duda de que hice lo que pude para dejar en claro que yo sí estaba interesada; y reconozco que me costó y me salió caro aceptar que de tu parte no era lo mismo.
No más tus ojos ni tu mirar. Ni tampoco de tu voz ni tus palabras.
No más encuentros casuales ni causales.
No más recorridos por los pasillos esperando encontrarte.
No más excusas para hablarte.
Nos más de vos y yo.
Otra vez vuelvo a creer que las palabras se las lleva el viento y las promesas no son nada para los demás.
Me duele.
Me hace acordarme que estoy sola, aunque por lo menos trato. No es fácil, pero trato.
Intento ser yo junto a otro alguien.
Por ahora no me sale.
Quizás no es lo mío buscar.
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