El Centro Cultural Borges, en Galerías Pacífico, Capital Federal, junto con la Bilderwelt Galerie de Berlín, exhibe un recorte de la imagen cinematográfica de Marilyn Monroe.
Un fondo blanco la repartió en pequeñas muestras gráficas, probablemente en más de 50.
Quienes conocen su historia, observan y se entristecen. Los que sólo saben que fue un ícono de la moda, se fascinaran con las poses de las impactantes gigantografías que invaden el espacio en cuatro paredes diferentes. Hay que atravesar un universo interior, para descubrir las dos caras del mito que fue Marilyn.
Una mujer tímida que se pare frente a las imágenes, deseará ser como esta rubia. Un hombre la observara y deseará haberse casado con ella.
Detrás de toda su imponente belleza que bien supo llevar cada día de su vida, había una niña que luchó por encontrarse hasta hallarse en la sexualidad, donde se sintió cómoda. Allí, los hombres la consideraban un objeto y las mujeres una amenaza.
En las fotografías que se exponen en la muestra “Marilyn” en el Centro Cultural Borges, sólo se ve lo mejor de ella. La presentan como la mujer de los sueños. En homenaje a los 50 años de su muerte, se la reconoce como la imagen más fuerte que atravesó la tierra. Su belleza fue incomparable. Encabezó la nómina de los mitos eróticos de todos los tiempos.
En la muestra no se sienten sus miedos, al contrario, se ve una muchacha segura y sensual por sobre todas las cosas. Portadora de una inusual combinación entre inocencia infantil y luminoso atractivo sexual -del cual era consciente- más allá de las inseguridades.
Además de actriz, fue el mayor ícono sexual. Fue motivo de inspiración de innumerables poetas y pintores, entre ellos Dalí y Andy Warhol.
Marilyn era más que una rubia escultural dueña de una mirada de terciopelo, boca entreabierta y risa siempre a punto. Ella "tenía algo". Y así lo expresan los textos informativos en la sala de la muestra fotográfica.
El mito de Marilyn sobrevive en estas fotos, en las que se reproducen los instantes que representaban su realidad y los que ella elegía para mostrarse al mundo.
Se la observa desde su antes de convertirse en la rubia despampanante que era. Exactamente, desde 1944, cuando trabajaba en una fábrica de paracaídas y un fotógrafo retrató su imagen como una de las que podía representar el papel de las mujeres en la economía de guerra. A partir de esa fotografía, a Marilyn la contactarían de una revista para proponerle ser modelo y ella aceptaría.
¿A qué muchacha humilde no le atraería pasar de trabajadora de guerra, a potenical ícono de moda?
Una agencia de modelos le sugirió entonces cambiar su tono oscuro de cabello a un rubio plateado. Desde allí comenzaría su carrera como actriz y modelo, cambiando su nombre de Norma Jean Morteson a Marilyn Monroe, siendo Marilyn influencia de Marilyn Miller, la popular estrella del momento en aquel tiempo.
Se le adjudicó el nombre de "el sueño de los fotógrafos".
Su obra le permitió convertirse en una gran estrella, porque se comprometió con la estética que supo portar hasta el fin de sus días. Marilyn cargaba con una gran exigencia por ese motivo. No se sabe si todo su trabajo pudo llegar a ser disfrutable para ella, o si fue una tortura, o un poco de cada uno.
En algunas imágenes se refleja feliz. En otras, si uno sabe que durante su infancia sufrió el descuido de una madre esquizofrénica, la figura de un padre ausente y los abusos sexuales de su tutor; uno puede darse cuenta mientras recorre la sala, que no todo era color de rosa.
Lo que hay que preguntarse es: detrás de la felicidad que hay en cada una de estas fotografías, ¿cuánto de alegría, de tristeza, de autenticidad, de simulación, desenfado o transparente naturalidad hubo en su vida? Es sabido que experimentó inseguridad y que no todo es sensualidad y seguridad como lo transmite su imagen pública.
Además del éxito, tuvo problemas sentimentales y emocionales (incontables romances y matrimonios). Los amoríos más famosos fueron James Dougherty, André de Dienes, Robert Slatzer, Joe Di Maggio, Arthur Miller, Yves Montand, y la escandalosa y presunta relación con Jhon y Robert Kennedy, cuando se la relacionaba con personalidades comunistas en una época en la que la guerra fría estaba en pleno apogeo. Además, sufría de depresiones que la llevaban a ingerir barbitúricos y alcohol, llegando en ocasiones a ser hospitalizada y finalmente siendo ese el motivo de su muerte el 5 de Agosto de 1962.
A Marilyn la encontraron muerta a las 3:30 a.m. recostada sobre su cama con el teléfono descolgado.
En el informe policiaco se califica el deceso como "probable suicidio" aunque existen corrientes que sospechan que no fue un suicidio sino un asesinato, probablemente del FBI, la CIA o la mafia.
Jamás se va a saber.
Pero eso no permitió opacar su atroz belleza. Al día de hoy, su recuerdo es el positivo: casi 50 fotografías de quién fue para el mundo en general. Una mujer bella, sexy, envidiable. Marilyn, único mayor ícono sexual.
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