¿Cómo? Por favor que alguien me dé la respuesta... ¿Cómo puede uno dejarse de lamentar? ¿Cómo valorar lo que se tiene si no se lo quiere?
El equilibrio de mi vida, que rige sólo en lo profesional, no vale nada si cada vez que me acuerdo de algo triste me doy cuenta que no tengo equilibrio emocional. Que se me derrumba la estantería de la tranquilidad y la coherencia con la primer actitud de mierda que tiene alguien hacia mi.
Concluyo siempre en que adopté una capa en la que no me dejo ver como soy, por la cual a veces creo que me toman de estúpida, de ignorante.
Eso me mata. Que me ignoren.
Nada peor que sentirse prescindible.
Pude dejar de pensar que necesito de alguien para ser yo, para hacer lo que quiero, para avanzar.
Pero es difícil hacer las cosas, si no son valoradas por nadie más que por nosotros mismos. ¿O no?
En el fondo, está latente la competencia. Competencia entre mujeres, competencia entre hombres, competencia entre hombres y mujeres. Laboral, social, económica, de poder.
Pero nada es esa competencia si a los que tenés cerca no les importa, porque no viven de eso, viven de sus problemas, y jamás les importan los tuyos.
Compito conmigo misma. Compito para ver qué puedo hacer hoy que me haga sentirme realizada mañana. Y sé que está bien. Pero cuando no hay nadie que te lo reconozca, es infinito el vacío.
Me lleno de actividades, proyectos, deberes; pero en el fondo, estoy vacía.
El equilibrio de mi vida, que rige sólo en lo profesional, no vale nada si cada vez que me acuerdo de algo triste me doy cuenta que no tengo equilibrio emocional. Que se me derrumba la estantería de la tranquilidad y la coherencia con la primer actitud de mierda que tiene alguien hacia mi.
Concluyo siempre en que adopté una capa en la que no me dejo ver como soy, por la cual a veces creo que me toman de estúpida, de ignorante.
Eso me mata. Que me ignoren.
Nada peor que sentirse prescindible.
Pude dejar de pensar que necesito de alguien para ser yo, para hacer lo que quiero, para avanzar.
Pero es difícil hacer las cosas, si no son valoradas por nadie más que por nosotros mismos. ¿O no?
En el fondo, está latente la competencia. Competencia entre mujeres, competencia entre hombres, competencia entre hombres y mujeres. Laboral, social, económica, de poder.
Pero nada es esa competencia si a los que tenés cerca no les importa, porque no viven de eso, viven de sus problemas, y jamás les importan los tuyos.
Compito conmigo misma. Compito para ver qué puedo hacer hoy que me haga sentirme realizada mañana. Y sé que está bien. Pero cuando no hay nadie que te lo reconozca, es infinito el vacío.
Me lleno de actividades, proyectos, deberes; pero en el fondo, estoy vacía.
Comentarios
Publicar un comentario