Quedate tranquila, no vivís del pasado.
El pasado viene a vos en los momentos menos esperados, te invade la mente, lo que sea que estés haciendo, no importa en que estés pensando.
Es ese mensaje, esa canción, esa persona con esa mirada particular que te hace acordar a otra persona; y ahí estás, en tu mundo pero diez años atrás, cinco años atrás.
No, no vivís del pasado, pero siempre te va a interrumpir el presente.
Y te preguntás qué habrá pasado con esa persona; y si sabés qué fue de su vida, te preguntás qué hubiera sido de la tuya si no te hubieras ido, si no se hubiera ido, si las cosas no hubieran sido como fueron.
Pero no hay vuelta atrás, no trates de buscarla ni en un mensaje ni en una canción ni en una mirada, de nadie. Por algo estás acá siendo quien sos; parece una frase común, pero convencete de que es así, de que esa es tu verdad. Porque no vivís del pasado.
Ya no importa quién fuiste ni quién fue esa otra persona. Solo importa quien sos hoy y a dónde querés llegar. No vale la pena traer a este día lo que alguna vez fue. O peor, lo que no pudo ser.
La vida se trata de aceptar. Muchas veces nos preguntamos "¿y cómo es aceptar? ¿qué tengo que hacer para poder aceptar lo que soy, lo que tengo?". Bueno, se trata de eso, de vivir buscando pero no anhelando, de soñar sin rendirse, de llorar pero reirse.
Y si te vas a rendir, que sea solo a algo nuevo y lindo, que te haga encontrar en vos esa mirada que buscabas antes, que te haga cantar esa canción sin pensar en nada malo ni que te dé miedo; que seas vos el mensaje que necesitabas.
El pasado viene a vos en los momentos menos esperados, te invade la mente, lo que sea que estés haciendo, no importa en que estés pensando.
Es ese mensaje, esa canción, esa persona con esa mirada particular que te hace acordar a otra persona; y ahí estás, en tu mundo pero diez años atrás, cinco años atrás.
No, no vivís del pasado, pero siempre te va a interrumpir el presente.
Y te preguntás qué habrá pasado con esa persona; y si sabés qué fue de su vida, te preguntás qué hubiera sido de la tuya si no te hubieras ido, si no se hubiera ido, si las cosas no hubieran sido como fueron.
Pero no hay vuelta atrás, no trates de buscarla ni en un mensaje ni en una canción ni en una mirada, de nadie. Por algo estás acá siendo quien sos; parece una frase común, pero convencete de que es así, de que esa es tu verdad. Porque no vivís del pasado.
Ya no importa quién fuiste ni quién fue esa otra persona. Solo importa quien sos hoy y a dónde querés llegar. No vale la pena traer a este día lo que alguna vez fue. O peor, lo que no pudo ser.
La vida se trata de aceptar. Muchas veces nos preguntamos "¿y cómo es aceptar? ¿qué tengo que hacer para poder aceptar lo que soy, lo que tengo?". Bueno, se trata de eso, de vivir buscando pero no anhelando, de soñar sin rendirse, de llorar pero reirse.
Y si te vas a rendir, que sea solo a algo nuevo y lindo, que te haga encontrar en vos esa mirada que buscabas antes, que te haga cantar esa canción sin pensar en nada malo ni que te dé miedo; que seas vos el mensaje que necesitabas.
Comentarios
Publicar un comentario