Nos pasan muchas cosas en la vida. Grandes o insignificantes. Pero siempre recordamos las malas.
Soy una persona bastante pesimista, tratando de dejar de serlo.
Me di cuenta que cada vez que hago una síntesis de mi vida, hago un listado de mis infortunias desde que nací.
¿Por qué no menciono las cosas lindas? Porque las malas son las que nos marcan, y porque en mi caso son mayoría.
Pero no por eso dejé de soñar.
Por un tiempo dejé de creer en mi y tuve una serie de días, meses, años rutinarios, casi sin sentido.
Hoy puedo decir que me siento bien con lo que hago, aunque ambiciono muchas cosas más de las que tengo.
Yo estoy cambiando para bien, cada segundo que pasa.
Pero el cambio y los planes los hago sobre mi misma, sola.
Dejé de creer en muchas cosas. Por un tiempo dejé de creer en Dios, en el amor, en el matrimonio, en la fidelidad...hoy le sumo a esa lista que dejo de creer en la amistad leal.
Jamás la encontré. Y una vez que creí que algo se le parecía, me volví a desilusionar, como con casi cada cosa que vivo.
Me desilusiono seguido, pero porque creo que somos todos iguales; y pienso que si yo soy buena con alguien, ese alguien tiene la obligación de serlo conmigo. Y no es así.
Sólo vivo por mi. No espero nada de nadie ni de la vida que me toca vivir.
Asi, quizás algun dia, termine sorprendiendome, y siendo más felíz de lo que soy hoy.
Soy una persona bastante pesimista, tratando de dejar de serlo.
Me di cuenta que cada vez que hago una síntesis de mi vida, hago un listado de mis infortunias desde que nací.
¿Por qué no menciono las cosas lindas? Porque las malas son las que nos marcan, y porque en mi caso son mayoría.
Pero no por eso dejé de soñar.
Por un tiempo dejé de creer en mi y tuve una serie de días, meses, años rutinarios, casi sin sentido.
Hoy puedo decir que me siento bien con lo que hago, aunque ambiciono muchas cosas más de las que tengo.
Yo estoy cambiando para bien, cada segundo que pasa.
Pero el cambio y los planes los hago sobre mi misma, sola.
Dejé de creer en muchas cosas. Por un tiempo dejé de creer en Dios, en el amor, en el matrimonio, en la fidelidad...hoy le sumo a esa lista que dejo de creer en la amistad leal.
Jamás la encontré. Y una vez que creí que algo se le parecía, me volví a desilusionar, como con casi cada cosa que vivo.
Me desilusiono seguido, pero porque creo que somos todos iguales; y pienso que si yo soy buena con alguien, ese alguien tiene la obligación de serlo conmigo. Y no es así.
Sólo vivo por mi. No espero nada de nadie ni de la vida que me toca vivir.
Asi, quizás algun dia, termine sorprendiendome, y siendo más felíz de lo que soy hoy.
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