Me enamoré dos veces. La segunda fue la más fuerte, la que más sentí, por la que más me interpuse sentimientos, fui sincera y traté de solucionar cada problema que se presentó queriendo destruir todo.
Pero lamentablemente, en todos mis encuentros amorosos salí desliusionada. Más que eso, destruida emocionalemente.
Hubo cosas que tuve que perdonar, y creí haberlo hecho, hasta hoy, luego de varios años de lo sucedido, que me di cuenta que mi corazón sigue queriendo a la misma persona.
Se que aunque les diga a todos que estoy bien y que ya te olvidé, no me lo creo por nada del mundo.
Intento miles de cosas para poder conocer a otras personas que puedan reemplazarte, pero no me doy cuenta si es a vos a quién extraño o al estereotipo que eras para mi.
Suelo comparar a cada hombre que conozco con lo que fuiste conmigo. Y nadie es suficente para llenar ese vacio que dejaste cuando decidiste ignorarme e irte.
Se que te voy a cruzar dentro de diez años, quizas casada o con hijos o igual de solterona que ahora; y te voy a mirar con el mismo cariño con el que observo tus fotos hoy y escucho cada palabra que sale de tu boca.
Los recuerdos que tengo de nosotros dos no me los borra nadie.
Te vuelvo a ver cada vez, y sigo anhelando los momentos en que eramos tan cercanos como hermanos.
No dejo de tener ganas de tenerte a mi lado y poder decirte todas las cosas que me muero por decirte y no tuve todavía las agallas.
Hace 3 años que quiero subirrme a un auto o correr hasta tu casa y agarrarte fuerte la cara, mirarte a los ojos y sincerarme con vos. Pero sería destruir la reconstrucción que tenemos luego del perdón y me da miedo.
Tengo miedo de no poder decirte las cosas nunca, y tengo miedo de decirtelo y que me deje malas consecuencias.
Pero te sigo amando, como el primer día.
Como la primera vez que apareciste adelante mío y supe que ibamos a ser amigos.
Como la primera vez que te vi serio, enojado, riendo, peleando, triste, contento, queriendome...
Sos mi primer amor. Lo sos hace siete años. Y nadie te iguala.
Pero lamentablemente, en todos mis encuentros amorosos salí desliusionada. Más que eso, destruida emocionalemente.
Hubo cosas que tuve que perdonar, y creí haberlo hecho, hasta hoy, luego de varios años de lo sucedido, que me di cuenta que mi corazón sigue queriendo a la misma persona.
Se que aunque les diga a todos que estoy bien y que ya te olvidé, no me lo creo por nada del mundo.
Intento miles de cosas para poder conocer a otras personas que puedan reemplazarte, pero no me doy cuenta si es a vos a quién extraño o al estereotipo que eras para mi.
Suelo comparar a cada hombre que conozco con lo que fuiste conmigo. Y nadie es suficente para llenar ese vacio que dejaste cuando decidiste ignorarme e irte.
Se que te voy a cruzar dentro de diez años, quizas casada o con hijos o igual de solterona que ahora; y te voy a mirar con el mismo cariño con el que observo tus fotos hoy y escucho cada palabra que sale de tu boca.
Los recuerdos que tengo de nosotros dos no me los borra nadie.
Te vuelvo a ver cada vez, y sigo anhelando los momentos en que eramos tan cercanos como hermanos.
No dejo de tener ganas de tenerte a mi lado y poder decirte todas las cosas que me muero por decirte y no tuve todavía las agallas.
Hace 3 años que quiero subirrme a un auto o correr hasta tu casa y agarrarte fuerte la cara, mirarte a los ojos y sincerarme con vos. Pero sería destruir la reconstrucción que tenemos luego del perdón y me da miedo.
Tengo miedo de no poder decirte las cosas nunca, y tengo miedo de decirtelo y que me deje malas consecuencias.
Pero te sigo amando, como el primer día.
Como la primera vez que apareciste adelante mío y supe que ibamos a ser amigos.
Como la primera vez que te vi serio, enojado, riendo, peleando, triste, contento, queriendome...
Sos mi primer amor. Lo sos hace siete años. Y nadie te iguala.
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