Soy yo misma.
Yo me tiro mala onda a mi y a todo lo que se que puede traer cambios en mi vida, para bien o para mal. Y cuando son para bien las hundo. Peor que un Titanic es mi cabeza.
Me quiero ir bien lejos, donde no conozca a nadie y experimentar cosas nuevas donde ni yo ni nadie me juzgue por dejarme llevar por mis instintos.
Siempre me arriesgo, y ultimamente pierdo. Pero si no me la juego no gano ni pierdo.
Nada peor que vivir en modo automático en este mundo que tanto tiene para ofrecernos y que hay que saber aprovechar.
Me pregunto cuándo será el día en que las cosas lleguen y no sea yo quien haya salido desesperada a buscarlas.
A veces pienso que todo es mentira, lo que me dicen y lo que me rodean.
Lo único verídico en esta tierra es lo que yo veo y considero mio y real.
Nada más importa.
Me meto esta idea en la cabeza: DEBO CENTRARME EN MI.
Lo que tiene que llegar, que llegue. Y cuando llegue decidiré si lo quiero en mi vida o no.
Aparte de eso, no importa nada.
Lo malo y lo bueno están igual de cerca, al mismo alcance. Sé que puedo hacer que lo bueno toque mi puerta, pero no va a ser fácil.
Yo me tiro mala onda a mi y a todo lo que se que puede traer cambios en mi vida, para bien o para mal. Y cuando son para bien las hundo. Peor que un Titanic es mi cabeza.
Me quiero ir bien lejos, donde no conozca a nadie y experimentar cosas nuevas donde ni yo ni nadie me juzgue por dejarme llevar por mis instintos.
Siempre me arriesgo, y ultimamente pierdo. Pero si no me la juego no gano ni pierdo.
Nada peor que vivir en modo automático en este mundo que tanto tiene para ofrecernos y que hay que saber aprovechar.
Me pregunto cuándo será el día en que las cosas lleguen y no sea yo quien haya salido desesperada a buscarlas.
A veces pienso que todo es mentira, lo que me dicen y lo que me rodean.
Lo único verídico en esta tierra es lo que yo veo y considero mio y real.
Nada más importa.
Me meto esta idea en la cabeza: DEBO CENTRARME EN MI.
Lo que tiene que llegar, que llegue. Y cuando llegue decidiré si lo quiero en mi vida o no.
Aparte de eso, no importa nada.
Lo malo y lo bueno están igual de cerca, al mismo alcance. Sé que puedo hacer que lo bueno toque mi puerta, pero no va a ser fácil.
Comentarios
Publicar un comentario