Otra vez acá.
Mismo lugar, misma persona.
Mismo error.
No se cuánto tiempo me queda, pero lo que es seguro es que voy a seguir tropezandome con la misma piedra. Y a esta altura ya tengo una montaña que en cualquier momento se convierte en volcánica y la hago erupcionar.
¿Puede ser posible? Si, señores, soy un mero ejemplo del no aprender de las malas experiencias a la primera que se nos advierte el hecho.
No se por qué me sorprendo de mi misma, debería tenerlo clarísimo: SOY UNA TREMENDA TARADA.
No cualquiera pone quinta a fondo como lo hago yo cuando conozco a alguien.
Soy única en materia de enterrar el pie en un pozo, que nunca cambia de lugar, pero que yo sigo sin esquivar.
Mismo lugar, misma persona.
Mismo error.
No se cuánto tiempo me queda, pero lo que es seguro es que voy a seguir tropezandome con la misma piedra. Y a esta altura ya tengo una montaña que en cualquier momento se convierte en volcánica y la hago erupcionar.
¿Puede ser posible? Si, señores, soy un mero ejemplo del no aprender de las malas experiencias a la primera que se nos advierte el hecho.
No se por qué me sorprendo de mi misma, debería tenerlo clarísimo: SOY UNA TREMENDA TARADA.
No cualquiera pone quinta a fondo como lo hago yo cuando conozco a alguien.
Soy única en materia de enterrar el pie en un pozo, que nunca cambia de lugar, pero que yo sigo sin esquivar.
Comentarios
Publicar un comentario