Me encuentro en un estado de resignación total.
Y extrañamente esto me tiene tranquila.
Mi resignación es más un "dejar ser" que estoy tratando de adoptar.
Se aplica a cualquier ámbito de mi vida, aunque a simple vista pueda sonar dirigido a las relaciones humanas y por qué no ser más puntillosa, a las relaciones amorosas.
Este estado está completamente vinculado al cansancio interno que tiene mi mente; y -si puedo ser cursi- mi corazón.
Siempre busqué lo perfecto y aunque yo no me considere como tal, pretendo que los demás lo sean.
Aún hoy lo hago, en el fondo, pero decidí no involucrarme con nadie porque después juzgaba esa posible perfección.
Decidí no involucrar a nadie en lo que soy, o en lo que estoy tratando de ser.
Por lo menos hasta estar segura de que lo que soy, es lo que quiero ser y que así es como quiero que me conozcan.
Y extrañamente esto me tiene tranquila.
Mi resignación es más un "dejar ser" que estoy tratando de adoptar.
Se aplica a cualquier ámbito de mi vida, aunque a simple vista pueda sonar dirigido a las relaciones humanas y por qué no ser más puntillosa, a las relaciones amorosas.
Este estado está completamente vinculado al cansancio interno que tiene mi mente; y -si puedo ser cursi- mi corazón.
Siempre busqué lo perfecto y aunque yo no me considere como tal, pretendo que los demás lo sean.
Aún hoy lo hago, en el fondo, pero decidí no involucrarme con nadie porque después juzgaba esa posible perfección.
Decidí no involucrar a nadie en lo que soy, o en lo que estoy tratando de ser.
Por lo menos hasta estar segura de que lo que soy, es lo que quiero ser y que así es como quiero que me conozcan.
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